lunes, 30 de agosto de 2010

Imágen



En aquella isla solo había náufragos,

Moviéndose al ritmo de un compás impuesto.

Salvajismo y dependencia.

Ellos no lo sabían,

No querían o no podían comprender la ilusión del espejismo.

Se creían a sí mismos como reyes,

Pero desconocían que el imperio no era más que un reino de cartón pintado.

Colores y ruidos volviéndolos sumisos,

Obedientes, inofensivos.

Volviéndolos imágenes titánicas,

Y solo eso,

Imágenes.

¿Dónde quedó esa rebeldía del hombre salvaje?

¿Qué ocurrió con la Sangre gritando Libertad entre las venas?

¿Por qué conformarse con el triste escenario construido?

La isla se los tragaba, los consumía, los hipnotizaba de realidad,

Mientras yo, parado en medio, me sentía absolutamente solo en un mar de gente.

¿Qué hacía entonces allí?

¿Por qué no huía?

Quizás porque yo también era otra imagen,

O porque entre los náufragos había amigos, gente a la que amaba,

Y esperanza.

Me quedaba, además,

Para comprobar que la ilusoria libertad que allí ofrecían no era más que un placebo,

Dulce y tentador,

Inmediato,

Pero terriblemente expansivo, dominante y tirano.

Aquella isla no está en un lugar,

Lo abarca todo.

Sin embargo, con algo de voluntad,

Es posible construir una balsa,

Adentrarse en el océano incierto,

Más allá de lo conocido.

Y dejar entonces la imagen en la isla,

Abandonarla a sus procesos…

Con una única meta…

Ser libre de ser.

Huenupán

miércoles, 25 de agosto de 2010

Comprensión



Aquella noche contemplé la belleza de tus ojos,
Y supe que por fin te habías ido.
Vi tu sonrisa explicarme sin hablar,
Sentí que por primera vez te había liberado.
Deje de lado el rencor, deje de lado el dolor,
Me olvide de recordar y tan solo te vi como eras…
Libre.
Otro ser humano disfrutando su viaje,
Alguien con un punto de vista completamente diferente del mío,
Ni mejor, ni peor,
Asombrosamente desigual.
Y lloré y reí.
Un poco por pena, por haber tardado tanto en ver,
Y otro poco por alegría, por haberme dado cuenta al fin.
Aparecí un río caudaloso frente a mí,
Y allí te dejé sobre una balsa decorada,
Coloqué flores, encendí una vela,
Y oré por tu espíritu inmortal encadenado.
Me quedé de pie,
Observando tú fluir entre las rocas,
Nada había de penoso,
Nada había de macabro,
Solo la satisfacción de honrarte a mi manera.
Allí me quedé hasta que fuiste desapareciendo en la inmensidad de las aguas,
Empequeñeciendo a mi vista,
Y agigantándote en mi corazón.
Todo estaba hecho al fin.
Cuando el sol cayó y la noche deslizó su manto de brillantes,
Regresé a mi vida,
A retomar el hilo de aquello que descuidé por ignorante.
¡Jamás morirás!
¡Jamás vivirás!
Existirás por siempre…
Como yo…
Como todo…

Huenupán

miércoles, 18 de agosto de 2010

Semillas olvidadas



Mientras cruzo la montaña,

Descubro una meseta,

Y luego un valle,

Y luego un claro,

Allí, en ese espacio,

La vida vuelve a sorprenderme para bien.

Un mensaje atemporal en medio del cielo,

Una brisa diferente acariciando mi rostro…

Eso que necesitaba para continuar subiendo hacia la cima.

Me doy cuenta de que ya he pasado por este lugar,

Ya caminé varias veces esta ladera,

Sin embargo cada vez es diferente,

Yo lo soy.

En esta ocasión,

El brote de una semilla que dejé caer, queriendo o sin querer, en el camino,

Apareció colmándome de alegría,

Y pude reconocer que los frutos,

aparecen en el momento indicado para ello,

No es igual el crecimiento en otoño que en primavera.

Sabiendo esto, sigo,

Ahora planto a conciencia,

Tarde o temprano florecerá para mí

Y para que otros también, disfruten del perfume.


Huenupán

sábado, 7 de agosto de 2010

Hambrientos




Estaban tras los cristales,
Colocados de manera similar a las muestras de laboratorio.
Hambrientos, sedientos, absurdos.
Comían y bebían pero sin saciarse,
Jamás lo harían…
Como ese curioso personaje del mito,
Condenados a tener sed y beber sin poder aplacarla.
Estaban allí, fingiendo ser felices,
Creyéndose importantes, indiferentes, ignorantes, vacíos,
La vida se les escurría en cada respiración, en cada bocado,
Pero nada hacían por buscar aquello que realmente calmara su necesidad,
Sólo seguían dentro de esa cómoda burbuja,
Repletos de comida… pero muertos de hambre.
Afortunadamente tú si buscas lo que necesitas,
Tú si logras saciarte.
¿O aún sigues tras el cristal… entretenido?

Huenupán

jueves, 5 de agosto de 2010

Algo de Luz



Hubo más que nada un resplandor.

Hay cosas que se hacen porque deben hacerse,

Y hay cosas que se hacen…

Nadie sabe bien por qué ni para qué.

¿Cuál de ellas domina tu vida?

El tiempo dirá… murmuran,

(O no dirá nada, pienso yo)

¿Qué te hace pensar que el tiempo dirá algo más de lo que tú quieres oír desde que propones ese pensamiento?

¿Por qué razón colocar una función a algo que no la tiene?

La responsabilidad de dar significado a tu mundo es tuya,

No del tiempo.

En tal caso, el tiempo es quien despliega el escenario en donde las escenas se suceden,

De ahí a que el significado provenga de afuera hay todo un mundo.

Te repito,

¿Por qué razón el tiempo debería decirte algo si tú no quieres decirte nada ahora mismo?

¿Cuál sería el motivo por el cual lo que no resuelves hoy se resolverá mañana sin ningún cambio de perspectiva de tu parte?

La locura consiste en esperar diferentes resultados utilizando los mismos métodos.

La cordura entonces,

Es perseguir un resultado cambiando los métodos.

Si, te escucho,

ES DIFÍCIL…

¿Y?

Te respondo.

¿En verdad crees que todo debería ser fácil?

¿Por qué?

Lo siento…

La vida no fue construida con el propósito de ser fácil.

Si no deseas esforzarte, no lo hagas,

Pero no responsabilices a otro que no seas tú mismo por ello.

Si no deseas entrenarte en el ejercicio de tus armas,

Tu muerte será una posibilidad menos,

Aún así, la batalla continúa,

Y los que si desean combatir,

Alcanzarán la gloria con o sin tu ayuda,

Ya que para ti,

Todo es demasiado difícil…

Huenupán